viernes, 29 de diciembre de 2006

Pierna De Cerdo


Pierna De Cerdo

Los filetes de pierna salen muy buenos empanados. También la carne de pierna cortada en un trozo puede bridarse o meterse en una malla (el carnicero lo hace) y asarse al horno o cocerse para luego terminar su elaboración en el horno. Cortada en lonchas se sirve fría, como fiambre, con puré de manzanas o de castañas, o caliente, en lonchas, con una salsa agridulce caliente.
Una receta sencilla consiste en sazonarla por todos los lados y dejarla así una noche. Untarla con manteca y meterla en el horno a 180º. Cuando empiece a estar dorada se vierten tres cuartos de litro de sidra y se deja hacer calculando 45 minutos por kilo. Se puede servir caliente, cortada en lonchas, o fría, como fiambre, acompañada de salsas dulces, huevo hilado, manzanas asadas o puré de castañas.

miércoles, 27 de diciembre de 2006

Cómo comprar la carne


Cómo comprar la carne

La calidad de la carne de vacuno se puede determinar por la vista y por el tacto; según sea de ternera, novillo, cebón, vaca o buey presenta un tono más o menos rojo. El color de la grasa va del blanco, en la ternera, al amarillo intenso del buey. Al corte debe presentar un aspécto húmedo y ofrecer resistencia a la presión del dedo.
La carne del cordero debe presentar un tono rosado y la grasa firme y abundante. La carne oscura y la grasa amarilla indican que el animal es viejo. El olor tiene que ser fresco y agradable.
La carne del cerdo debe poseer un color rosa pálido o intenso, según la pieza del animal a la que pertenezca, con la grasa blanca y firme.

Consejo Para Aceite De Oliva Ecologico


Consejo Para Aceite De Oliva Ecologico

Es conveniente utilizar productos ecologicos, sobre todo el aceite de oliva, ya que es conveniente y necesario para la salud utilizarlos ecologicos, ya que nos dan la mayor seguridad de que no contienen productos quimicos (solfatos) tan perjudiciales para nuestra salud, aparte su consumo nos asegura que es un producto cultivado ecologicamente sin ningun tipo de tratamiento quimico.

miércoles, 20 de diciembre de 2006

Cómo poner la mesa de diario



Cómo poner la mesa de diario

Los hábitos en la alimentación familiar han cambiado muy rápidamente en las últimas décadas. Desde el desayuno, el almuerzo o la cena, pasando por la tradicional merienda, estos momentos tenían lugar alrededor de la mesa y congregaban a toda la familia. Con la incorporación masiva de la mujer a la vida laboral, comer en casa y juntos es cada vez más difícil. No hay tiempo para cocinar ni para desplazamientos al mediodía. A estas dificultades se añade el obstáculo definitivo: los horarios escolares no coinciden en absoluto con los horarios laborales.
Seguramente estas son algunas de las razones por las que cada vez comemos peor. Nos alimentamos mal y comemos de cualquier forma. Desayunamos de pie en la cocina o nos tomamos un café con leche y una pieza de bollería en un bar. Almorzamos un bocadillo o comemos de menú. No merendamos. Y cenamos delante el televisor una pizza u otro bocadillo. Para comer así no hace falta poner la mesa. Y cuando tenemos tiempo, nos da pereza poner y quitar la mesa cada vez, lavar manteles y servilletas, incluso colocar los cubiertos y platos mínimos en el lavavajillas.
Pero, ¿qué hemos perdido en este cambio de vida? En mi opinión, hemos abandonado uno de los hábitos más beneficiosos para nuestra salud física y mental. Además de perder una excelente oportunidad para fomentar las relaciones familiares y sociales en general.
Para los que valoran estos momentos y creen que comer no es sólo una cuestión de saciar el hambre, aquí van algunos consejos. Te ayudarán a que el momento de comer sea lo más agradable posible, sin cargarnos de mucho trabajo extra.
Mantelería:Aunque es mucho más práctico pasar un trapo mojado que lavar el mantel, la calidez del tejido no puede sustituirse por las incomodidades del plástico. Sobre todo si recibimos a algún familiar o amigo, lo mejor es poner un mantel sencillo y la correspondiente servilleta de tela. Es de mal gusto dar una servilleta de papel al invitado y que los demás tengan su servilleta de tela. Otra solución es utilizar un mantelito individual para cada comensal y una servilleta.
CuberteríaSólo los cubiertos necesarios pero bien colocados. El tenedor a la izquierda y el cuchillo (con el filo hacia el interior) y la cuchara a la derecha. Como la sopa suele ser el primer plato, la cuchara se pondrá en el lado exterior. Si comemos pescado, colocaremos la pala a la derecha y el tenedor de pescado a la izquierda. Es posible que en alguna comida sólo tengamos un plato: en este caso es suficiente con un cuchillo y un tenedor, a la derecha y a la izquierda del plato respectivamente.
Cristalería:Si sólo bebemos agua, es suficiente con un vaso o copa grande. Si ofrecemos agua y vino, pondremos las dos copas correspondientes para cada persona: la de agua, a la izquierda.
El agua se debería servir siempre en una jarra de vidrio o cristal, pero se admite aquí presentarla directamente en la botella de la marca.

Jaleas y Mermeladas: sabores modernos y texturas tradicionales



Jaleas y Mermeladas : sabores modernos y texturas tradicionales

Uno de los aspectos más estimulantes en la elaboración de conservas dulces es la posibilidad de aportar nuevos sabores de la gastronomía moderna a los métodos tradicionales. De las conservas se pueden obtener muchas delicias culinarias, como las conservas combinadas con croissant para el desayuno, las suaves confituras para untar en suntuosos pasteles y las ligeras mantequillas de fruta, que resultan aún más deliciosas cuando se preparan pensando en los gustos modernos.

Completar los sabores de las frutas.

La combinación de distintas frutas es la manera clásica de aportar un contraste de sabores a una conserva; aunque también el uso de hierbas, especias, nueces y flores tiene una larga tradición.
Hierbas: Las conservas clásicas de hierbas son gelatinas agridulces pensadas para ser servidas con platos salados. Menta, tarragón, tomillo, salvia, romero y ajedrea; todas ellas resultan excelentes en gelatinas con base de manzana o de cítricos. Puede lograrse un sabor típicamente mediterráneo con hierbas llenas de fragancia, como el orégano en la gelatina de limón o una mezcla de tomillo y tarragón en la gelatina de membrillo. Estas hierbas resultan excelentes cuando se mezclan con cordero o carne de caza y también añaden vigor cuando se usan en salsas para aderezar aves o verduras antes de asarlas en la barbacoa.
Especias: Los clavos y la canela son ingredientes esenciales en muchos tipos de gelatinas con base de manzana y en mantequillas de frutas. El cardamomo, las estrellas o la simiente de anís, el hinojo y la alcaravea pueden utilizarse también para añadir sabor a gelatinas y mantequillas. Las especias de sabor más fuerte deben combinarse con frutas de igual intensidad, como las naranjas, limas, naranjas de la china y mangos, para elaborar gelatinas aderezadas con vinagre o mantequillas suaves de frutas.
Frutos secos
: Los copos de almendra rallada son tradicionales en confituras de frutas con hueso; mientras que las nueces (todas: de Brasil, macadamia, nogal y nogal americano), los pistachos y las avellanas pueden añadirse a confituras dulces. Es importante saber que este tipo de confituras deben consumirse dentro de los 2 ó 3 meses siguientes a su elaboración; ya que algunos frutos pueden volverse rancios si se almacenan durante mucho tiempo.
Flores:Los sabores de flores quedan perfectos en conservas suaves y en gelatinas, y también realzan el sabor de la fruta suave, como la frambuesa. El agua de flor de naranjo y el agua de rosas constituyen una elección acertada; mientras que los pétalos de rosa fuertemente aromatizados son los principales ingredientes de las conservas suaves tradicionales en el este de Europa.

lunes, 18 de diciembre de 2006

El pollo: delicias culinarias


Rey de las aves y favorito de nuestras mesas, el pollo se puede elaborar de muy diversas maneras, desde la más clásica a la más exótica, pasando por la menos calórica. ¡Descubre sus posibilidades!

Pollo con almendras:

Pelar y picar la cebolla y el ajo. En una olla, poner a calentar 2 cs de aceite de oliva y añadir la cebolla y el ajo. Dejar que se dore durante 3 minutos. Añadir los filetes de pollo cortados en láminas. Dejar que se doren durante 5 minutos. En una sartén, poner a freír las almendras durante 5 minutos. Añadir el aceite de soja y el jengibre. Dejarlo macerar durante 5 minutos. Servirlo con los tallarines chinos.

Cocina Africana


Una cocina tan exótica como desconocida. La cocina africana conjuga la fuerza y el carácter de una de las zonas más desgarradoras pero apasionantes del planeta: África. Carne autóctona, aromas especiados y la fuerza en los sabores son las notas dominantes en esta gastronomía.La cocina africana, tremendamente influenciada en la zona sur por las culturas orientales y las potencias colonizadoras, es una cocina de sabores intensos y especiados, convirtiéndose en muchas ocasiones en una comida volcánicamente picante.
La cocina con ardiente chili es habitual en la mayor parte del continente. Entre las muchas variedades que existen, el más común es el chili regordete y pomposo bonete escocés y uno realmente ardiente, el pili-pili.
Con ellos se prepara una salsa especialmente estimulante, la salsa periperi, que se usa como condimento en multitud de platos. Los chilies con ajo, jenjibre, pimienta negra, cardamomo, nuez moscada, ajowan y otras especias son los ingredientes de otro combinado mágico, la salsa etíope Berber.

Aceites: Los aceites también son relevantes en los sabores africanos, además de suavizar la fortaleza y dureza de los sabores especiados africanos. El aceite de palma, característico de la cocina occidental del continente, otorga un fuerte sabor y un reluciente tono dorado rojizo a los platos. Una comida típica con aceite de palma es el arroz Joloff, que se suele acompañar con anillos de cebolla y tomate.
En otras regiones el aceite más utilizado es el de maní. Se suele utilizar en los guisos para dar sabor, o en forma del snack. Las pequeñas bolitas de pasta maní machacado son muy populares, además de ser un aperitivo muy nutritivo.
Cereales y otros almidones: Si las especias son el espíritu de la cocina africana, los almidones aportan el “cuerpo”. Granos, legumbres, raíces variadas, arroz, la mandioca, el ñame o la batata aportan consistencia y nutrientes básicos.
Carnes: Las carnes y el pescado son la base de la alimentación. Cada país posee su plato tradicional, y las carnes que se utilizan son de especies autóctonas como la víbora, el camello, el cocodrilo, el avestruz y el mono, son algunas de las carnes que casi nunca se consumirían en el mundo occidental.